¿Qué son las enfermedades kármicas?

¿Qué son las enfermedades kármicas?

¿Qué son las enfermedades kármicas? Quizás tú padezcas una enfermedad que a pesar de los diferentes tratamientos no llega la cura. Aquí te brindamos una visión diferente sobre lo que es una enfermedad.

 

 

La mayoría de las personas jamás consideran la presencia de enfermedades kármicas. De hecho culturalmente fuimos formados para entender a la enfermedad como un aspecto físico y eso sin dudas que ha forjado consecuencias negativas para nuestra salud.

Pero también existen otras percepciones sobre la enfermedad y generalmente se interpreta como un bloqueo emocional. Allí surgen terapias como la Medicina Cuántica o los florales de Bach.

Desde miles de años atrás se creía en la existencia de enfermedades kármicas en diversas culturas, desde Egipto o Grecia, hasta los pueblos originarios de América del Norte.

Siguiendo este razonamiento las enfermedades se presentan en tres tipos:

  1. Enfermedades físicas: son aquellas que conocemos todos, originadas por nuestra interacción con el ambiente y que afectan directamente a nuestro cuerpo físico. En ese caso la cura médica generalmente es efectiva. Si a cierta edad tengo cataratas en los ojos, me opero y en pocos días estoy curado de ese problema físico. Es el desgaste natural del cuerpo lo que puede llevar a la enfermedad. Allí entran aspectos como la alimentación y el cuidado personal. Cuanto más sana sea nuestra alimentación, mejor responderá nuestro físico con los años (dependiendo también de temas genéticos).
  2. Enfermedades emocionales: son aquellas que se originan en nuestras emociones y bombardean a nuestro cuerpo físico hasta enfermarlo. También conocidas como enfermedades psicosomáticas. Por ejemplo, en Flores de Bach se aducen enfermedades digestivas a la necesidad de control y posesión, o el asma a una necesidad de afecto y cariño. Es decir, lo que no resolvemos emocionalmente penetra nuestra materia y se manifiesta enfermándola. En estas situaciones una terapia floral puede provocar milagros en nuestra salud o bien una terapia psicológica que aborde correctamente nuestras emociones.
  3. Enfermedades kármicas: este concepto es más complejo de comprender para nuestra visión del mundo. Cuando hablamos de enfermedades kármicas estamos hablando de que nosotros elegimos esa enfermedad para aprender una lección que nos ayuda a evolucionar como ser espiritual.

 

¿Qué son las enfermedades kármicas?

Habiendo explicado los tres tipos de origen de nuestras enfermedades, ahora podemos enfocarnos en aquellas que, como dijimos, son elegidas por nosotros mismos para evolucionar y ascender en nuestro camino espiritual.

Quizá para muchos de los lectores este concepto es desconocido o poco creíble. Y está perfecto. En nuestro caso creemos fuertemente en las enfermedades kármicas. Muchos sanadores las llaman enfermedades del alma. Es nuestra alma la que elige esta enfermedad para recordarle al individuo situaciones de vidas pasadas.

Para aquellos que desean comprender aún más sobre la tarea de nuestra alma y lo que se conoce como la reencarnación, les sugerimos leer los libros del doctor Brian Weiss, por ejemplo Muchas Vidas Muchos Maestros. Allí se explica con claridad y sencillez un tema que puede abrir paso a nuestra salud.

Weiss señala que nuestra alma es inmortal y ella reencarna en distintos cuerpos de distintas épocas para aprender determinadas lecciones que le permitan evolucionar y ascender. Si cuando el alma reencarna en un cuerpo determinado no logra aprender lo suficiente, se generan deudas kármicas. Es decir, lo que no aprendo en esta vida lo tendré que aprender en la siguiente. Con ese cometido el alma, buscando acelerar su aprendizaje, puede elegir una enfermedad que le permita aprender la lección no aprendida en una vida anterior.

Hace poco tiempo llegó a nosotros una persona con una psoriasis muy avanzada en todo su cuerpo. Desarrollamos varias terapias desde lo físico (dieta) y lo emocional. En el plano emocional la psoriasis representa la necesidad de protección. Sin embargo no logramos que la piel volviera a su normalidad. Así que recorrimos la hipótesis de una enfermedad kármica o del alma y realizamos por varias semanas sesiones de meditación. La psoriasis comenzó a retroceder, la sensación de picazón disminuyó de forma considerable. Si bien la psoriasis no desapareció, el contacto de la persona con su alma y la comprensión de su misión en la vida ayudó a que la enfermedad perdiera vigor. Si es una enfermedad kármica permanecerá allí hasta que el alma lo disponga. Si el alma elige una enfermedad específica es porque esa enfermedad tiene un propósito. Cuando ese propósito se cumple la enfermedad desaparece o al menos retrocede considerablemente.

Si presentas una enfermedad que no desaparece a pesar de los diversos tratamientos médicos o emocionales, podríamos comenzar a entender que tu alma la eligió para cumplir alguna misión en esta encarnación.

Las enfermedades kármicas tienen un origen espiritual y en caso de llegar a la conclusión de que se trata de una de ellas, la mejor decisión es aceptarla y comprender el mensaje que nos está enviando nuestra alma. Desde el momento que lo comprendemos, la sanación comenzó a dar sus pequeños pasos.

 

 

 

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