El agua de OSE provoca cáncer

Cada vez más estamos viviendo una expansión sin precedentes de personas afectadas por tumores o cánceres extremadamente dañinos. Sin dudas que la contaminación del aire y los alimentos que ingerimos son parte de la explicación, como los perfiles genéticos de cada uno. También hemos hecho referencia al uso indiscriminado de celulares y wifi y el avance de los tumores cerebrales. Pero hoy queremos reflexionar sobre un asesino silencioso y donde la información valiosa se desparrama en las sombras brindando pocas luces sobre el tema: el agua de OSE provoca cáncer, nos está matando cada día un poco más… y en total silencio.

Hay varias interrogantes que no tienen respuesta:

El agua de OSE genera cáncer

El agua de OSE genera cáncer

  • ¿Por qué OSE no informa de la calidad del agua que brinda en cada localidad?
  • ¿Por qué OSE no establece una alarma cuando el agua sale de su configuración y no debe ingerirse?
  • ¿Por qué OSE miente al usuario diciendo que el agua que consumimos no está contaminada u oculta información al respecto?
  • ¿Qué medidas efectivas viene desarrollando OSE para proteger el agua que consumimos todos los uruguayos?
  • ¿Por qué no se informa a la población de Uruguay que el consumo continuado de agua de grifo en las actuales condiciones puede provocar cáncer?

OSE promovió un estudio en diversas zonas del Uruguay para evaluar la cantidad de nitratos presentes en las aguas uruguayas. Hace 25 años atrás se estableció que en más de 100 poblaciones de nuestro país el nivel de nitratos en el agua estaba por encima de la norma. ¿Qué se hizo para resolver ese problema? Por la información que manejamos hasta el momento no se hizo nada.

Esas poblaciones están consumiendo diariamente sustancias nocivas para el organismo. Diversas investigaciones internacionales han llegado a la conclusión que los nitritos y nitratos, una vez convertidos en nitrosaminas, aumentan la incidencia de cáncer de esófago, de estómago, de colon y de recto. Por algo en diversos países su utilización como conservantes está permitida siguiendo determinados parámetros, como el uso paralelo de vitamina C que reduce sus efectos.

¿El sistema sanitario uruguayo nos brinda con claridad esa información? No, no sabemos los niveles de nitritos y nitratos que consumimos en el agua que nos provee OSE.

Pero eso no es todo. El agua que consumimos tiene dos orígenes. Por un lado el agua superficial, como el caso del río Santa Lucía o de la Laguna del Sauce. Por otro lado el agua subterránea a la que se llega a través de la perforación.

El agua que llega a Montevideo proviene del río Santa Lucía. El ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, advertía hace más de dos años que si no se tomaban medidas podría suceder una catástrofe. La afirmación del ministro es cierta. El problema es que la catástrofe ya está sucediendo desde mucho tiempo atrás.

Eneida De León, ministra de Medio Ambiente, afirmó que «el grado de contaminación es elevado» en las aguas superficiales uruguayas. Lo que hay que preguntarse es por qué se esperó tanto tiempo para abordar esta problemática y lo que es más grave, ¿por qué nadie nos dice que el agua que consumimos de la canilla está contaminada y su consumo a largo plazo daña nuestra salud?

Docentes de la Facultad de Ciencias consultados por el diario El País, afirman que existe fuerte presencia de cianobacterias en los embalses del Rincón de Bonete y de Salto Grande, en el río Yi, y en la Laguna de Castillos. Las cianobacterias son carcinógenas y están esparcidas en nuestras aguas.

Las cianobacterias son carcinógenas y están en el agua de OSE

Las cianobacterias son carcinógenas y están en el agua de OSE

Lo que tenemos que saber es que las cianobacterias son extremadamente resistentes. Según una de nuestras fuentes consultadas, «no las mata ni el carbón activado ni el cloro. Los filtros por ejemplo las reducen en gran cantidad, pero no pueden eliminarlas a todas. El carbón activado puede ayudar en algo, pero se viene implementando de mala forma. De hecho en el reciente caso de la Laguna del Sauce, OSE no tenía carbón activado y tuvo que salir a comprar en plaza y de urgencia. Pero eso se podía haber previsto mucho mejor, lo que hubo fue inoperancia del organismo estatal. Y esa inoperancia se arrastra desde hace muchos años y nadie hace nada».

Para el diputado del Partido Colorado Germán Cardoso, quien ha abordado el problema del agua en Maldonado, «en la Laguna del Sauce hay un tipo de tóxico que produce lesiones en el ADN de las células, el que puede llegar a producir mutaciones y hasta cáncer«.

Uno de los científicos que viene denunciando el estado del agua potable en nuestro país es el profesor Daniel Panario, quien ha señalado constantemente que «Uruguay está sufriendo una epidemia de cáncer» a raíz de la toxicidad de nuestra agua.

Panario ha expresado a diferentes medios que «ante la constatación de que la gente que vivía en Rincón del Bonete tenía un nivel de cáncer un poco elevado, la UTE le solicitó a la Facultad de Ciencias una investigación. Ellos tomaban agua del embalse, provista por la propia UTE y no por OSE. Se determinó que el problema era un alga tóxica existente en el embalse que se llama microcystis”.

Según el profesor “la microcystis es un alga que produce una toxina llamada microcystina, que es carcinógena, teratogénica, bioacumulativa, hepatóxica, etc., podemos darle todos los títulos de un arma mortal. Ocurre que esta alga, cuando se muere, libera esa toxina, que va disuelta en el agua y pasa casi todos los filtros que se le puedan poner cuando se filtra el agua potable“. En ese sentido aseguró que «las plantas potabilizadoras de OSE no tienen filtros de carbón activado, no filtran la microcystina”.

Y esa agua es la que consumimos los uruguayos, la que ingresa cuando cocinamos, cuando tomamos mate (cuando se hierve el agua tampoco las mata), cuando lavamos la fruta y la verdura o simplemente cuando la bebemos.

Pero no termina ahí el problema.

Aparte de las cianobacterias está el problema de la red

Aparte de las cianobacterias está el problema de la red

Aparte del aumento de las algas tóxicas en el agua de Uruguay, también hay un problema que se continúa arrastrando desde hace muchísimos años. Y ese problema es la red de distribución del agua.

Las tuberías de fibrocemento fabricadas con amianto y cemento se utilizaron de forma generalizada antes de la prohibición del uso de amianto por provocar cáncer. Lo curioso es que estas cañerías se prohíben a nivel mundial pero en Uruguay gran parte de la red del agua está armada con ese material. Y no solo fibrocemento, también hay cañerías de hierro y conexiones de plomo, con lo cual los daños en la salud se expanden a causa del consumo de esos metales pesados que nuestros organismos no pueden procesar ni eliminar si el bombardeo es constante.

No en vano en países como Estados Unidos o Brasil, los filtros de agua de hogar son utilizados de forma regular y ya vienen incorporados a las nuevas construcciones de vivienda.

Los buenos filtros reducirían los efectos tóxicos de las cianobacterias, despojarían al agua de metales pesados y reducirían también las grandes cantidades de cloro que consumimos.

En una entrevista realizada al senador Pablo Mieres por el portal Ciudad Malvín reconoció que hay un proceso de deterioro del agua y que hay que tomar las medidas necesarias para revertir esa situación.

La pregunta que queda planteada es ¿qué estamos esperando? ¿Qué hacemos como sociedad civil para evitar este fenomenal daño a nuestra salud?

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