Glifosato en Uruguay: qué daños puede provocarnos?

Glifosato en Uruguay: qué daños puede provocarnos?

El glifosato en Uruguay se multiplica. Este reconocido agrotóxico utilizado fundamentalmente en las plantaciones de soja transgénica provoca daños severos a nuestra salud, incluido el cáncer, la depresión y el Alzheimer.

Es evidente que la variedad de sustancias químicas halladas demuestran que los agrotóxicos ya están filtrando en nuestro suelo, están pasando por la tierra y llegando a contaminar las napas subterráneas. Pero más allá de lo que puede deparar el futuro, el presente tiene síntomas de apocalipsis. El glifosato en Uruguay ya está provocando daños en la salud de varios compatriotas y por supuesto en la composición de nuestro suelo y de varios de nuestros productos, como la miel.

Es necesario frenar el uso.

El portal Montevideo.com informaba en estos días del 2019 que hay 12 millones de kilos de miel sin comercializar debido al glifosato en Uruguay. De acuerdo a datos aportados por el medio de comunicación, «esta imposibilidad de exportar se debe a la presencia de trazas del pesticida glifosato en el producto, algo que ha hecho que algunos mercados, como el europeo, discontinuaran sus compras».

Es que el uso de glifosato puede ser letal, no solo para el comercio de productos de nuestro campo, también para nuestra salud. El año pasado (agosto de 2018) una jueza norteamericana obligó a la empresa Monsanto a pagar 289 millones de dólares por no advertir a productores y consumidores sobre el riesgo que tenían sus herbicidas basados obviamente en glifosato.

En el 2015 la Organización Mundial de la Salud clasificó al glifosato como posiblemente cancerígeno, al igual por ejemplo que las radiaciones de baja frecuencia emitidas por celulares y wifi.

Sin embargo en nuestro país no hay investigaciones de largo aliento acerca de los efectos de este agrotóxico y lamentablemente se continúa permitiendo su utilización en la producción agrícola.

Los efectos comienzan a resultar devastadores.

Cuáles son los daños que puede provocarnos la presencia de glifosato en Uruguay?

La exposición al agrotóxico por parte de las personas se puede dar a través de:

  • a) aire, agua, contacto directo e ingesta accidental, ya sea como trabajador o por cercanía luego de la fumigación
  • b) alimentos de diferentes tipo: carne, alimentos derivados de la soja, maíz, bebidas alcohólicas e incluso la leche materna.

La exposición a esta sustancia por cualquiera de ambas vías puede provocar las siguientes enfermedades:

  • Linfoma no Hodgkin. Las diferentes investigaciones realizadas a nivel científico comprobaron que el linfoma de células B está asociado positivamente con el glifosato.
  • Parkinson. Los efectos de los diferentes herbicidas, entre ellos el glifosato, en el cerebro han sido reconocidos como la principal causa de tipo ambiental asociada a los trastornos neurodegenerativos.
  • Alzheimer. Como señalamos con el Parkinson, el glifosato está asociado a trastornos neurodegenerativos. Existe evidencia suficiente para afirmar que el glifosato genera la misma muerte celular neuronal observada en el Alzheimer. Además afecta a la CaMKII, una enzima cuya desregulación también se ha relacionado directamente con la aparición de dicha enfermedad.
  • Autismo. Este agrotóxico presenta una serie de efectos biológicos vinculados con patologías asociadas con el autismo. Uno de estos efectos es la disbiosis intestinal observada en los niños autistas y la toxicidad del glifosato a las bacterias beneficiosas que suprimen a las patógenas.
  • Celiaquía. El glifosato provoca el desequilibrio en las bacterias intestinales, alteraciones en las enzimas que participan en la desintoxicación natural de las toxinas ambientales, déficit de minerales y agotamiento de los aminoácidos esenciales.
  • Defectos de nacimiento. Los bebés de las mujeres que viven a una distancia de un kilómetro de campos fumigados con glifosato presentaron más del doble de defectos de nacimiento debido a la interrupción de la vía de señalización de la vitamina A.
  • Cáncer. Si tomamos en cuenta estudios realizados en Argentina y Paraguay se hallaron tasas de cáncer de 2 y hasta 4 veces mayores que el promedio nacional. Esas tasas de cáncer aumentaron cuando se comenzó a fumigar con glifosato. Hubo un aumento significativo del cáncer de mama, próstata y pulmón.
  • Enfermedad renal crónica. La evidencia científica establece que este agrotóxico puede destruir los tejidos renales cuando se asocia con la presencia de “aguas duras” y metales nefrotóxicos.
  • Depresión. El glifosato provoca alteraciones en la producción de serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el apetito y el sueño. Su escasez se ha asociado directamente con la depresión.
  • Lesiones diversas. A partir del uso o ingestión de este agrotóxico se pueden detectar lesiones diversas en la piel y en los ojos, como un descenso drástico del sistema inmunológico.
  • Muerte de animales. El glifosato es responsable directo de la muerte repentina de animales, como perros, gatos, gallinas, y de deterioros significativos en la salud del ganado vacuno, equino y ovino.

A la exposición directa del glifosato en Uruguay tenemos que volver a mencionar la indirecta, es decir aquella que se va filtrando lentamente en nuestro suelo y en nuestra agua.

Diversas investigaciones han comprobado que el uso de este agrotóxico provoca aumentos importantes de cianobacterias en el agua, lo que puede derivar además en el origen de diferentes tipos de tumores por exposición indirecta.

Realmente vale la pena preocuparse por el uso de este herbicida. El glifosato en Uruguay no debe utilizarse abiertamente y debe estar controlado de otra forma o incluso, sería mejor, prohibido su uso.

Aquí les dejamos un informe muy interesante acerca de los efectos del glifosato en Uruguay.

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